El Clan Quispe Palomino ¿Narcotraficantes o terroristas?: Entrevista a Jaime Antezana Rivera* | Víctor Falconí Miñano

23:11:00

A propósito de la inclusión del Sendero Luminoso en la “Lista Kingpin” del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (que es tomada como la lista negra de narcotraficantes internacionales) en junio de este año, el investigador del Centro Peruano de Estudios Interdisciplinarios, Víctor Falconí tuvo la oportunidad de conversar con el reconocido investigador y especialista en el tema, Jaime Antezana. A continuación reproducimos la referida entrevista.



En la actualidad podemos encontrar más de una denominación para la organización que liderar los hermanos Quispe Palomino en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM).  Desde “remanentes de Sendero Luminoso (SL)” y “narcosenderismo” hasta el reciente rótulo de “narcotraficantes”, entre otros. Para usted  ¿Alguna de estas denominaciones es más precisa que las otras o todas tienen la misma validez?

Desde el año 1998 hasta casi el 2004, yo utilizaba el concepto de “narcosenderismo”, es decir narcotraficantes que usaban la franquicia de Sendero Luminoso (SL). Hasta Gonzalo Portocarrero estuvo de acuerdo con ello. Sin embargo, los últimos documentos bajo la denominación de PCP-SL propiamente dicha fueron elaborados por Feliciano, es decir hasta 1999. Para ese año, los hermanos Quispe Palomino solo eran combatientes de segundo nivel. Recién a mediados del 2006, estos retoman la producción de volantes. Por otro lado, para el año 2007 los Quispe Palomino ya tenían cerca de 170 hectáreas de cultivo de coca, sus propias pozas de maceración y comenzaron a colocar su propia droga en los cargamentos de las otras firmas a las que antes solo brindaban seguridad.

Por esta razón, entre 2008 y 2009 replanteo mi concepto por el de “la organización armada del Clan Quispe Palomino” o sencillamente “Clan Quispe Palomino”. Considero que es el que mejor se ajusta a esta organización, sobre todo si revisamos su historia. Cuando “Feliciano” –quien estaba en contra del acuerdo de paz firmado por Abimael Guzmán y favor de continuar la “guerra popular”- dirigía la organización denominada corriente “proseguir”, los Quispe Palomino formaron parte de ella. Sin embargo, antes del 14 de julio de 1999 sucedieron tres hechos que cambiaría para siempre el rumbo de dicha organización:

1) Dos hermanos de los Quispe Palomino facilitan la captura de Feliciano: Jorge Quispe Palomino y Ayana Quispe Palomino (quien hoy está retirada de la organización). Por esta razón, más que una labor de inteligencia militar dirigida por el Gral. Fournier, fue un acto de traición. De hecho, tanto el mencionado general como los Quispe Palomino coincidían en que Feliciano era un loco, un asesino, por lo cual estos últimos deseaban deshacerse de él. Ya sonaban los tambores de cisma en la corriente “proseguir”, que había quedado acantonada en la selva central y en el Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE).

2) Cuando Feliciano es capturado, los Quispe Palomino prescinden del discurso de la corriente “proseguir” (superaban el recodo de la captura de Abimael Guzmán e iniciaban el VI Gran Plan Militar). Se da un vaciamiento del discurso ideológico, un elemento muy importante para entender que este grupo ya no representaba a SL sino a un post senderismo que prescindió del elemento que los nucleó entre 1993 y 1999. Es decir, este grupo siguió un proceso de descomposición.
3) Los hermanos Quispe Palomino asesinaron a los 3 hombres que Feliciano había dejado en el mando de la agrupación tras su captura. Como dicen los mismos senderistas, de esta manera delinearon una “corriente delincuencial” porque el asesinato de estos hombres no fue por un tema ideológico, sino porque buscaban enrumbar por el camino de la autonomía para tener la oportunidad de integrarse a la cadena del narcotráfico.

A partir de estos hechos de 1999, podemos establecer una rápida periodificación para los acontecimientos que siguieron: 1) Del 2000 al 2003 se convierten en guardianes de los mochileros en el valle del río Apurímac, 2) del 2004 al 2006 tienen ya la proyección de elaborar su propia PBC, 3) en 2007 ya contaban con sus propias 175 hectáreas de coca y pozas de maceración.

Usted ha mencionado un “vaciamiento del discurso ideológicos” en el Clan Quispe Palomino. Sin embargo, en los panfletos que ha producido esta organización hasta el momento aún se mantiene un discurso ideológico, aunque con evidentes diferencias de lo fue el “pensamiento Gonzalo” ¿A qué se debe esta permanencia?

Cuando inicio su producción panfletaria con el “Programa General de la Revolución Peruana” –emitido el 2006, al cual puede acceder y dar a conocer en febrero del 2007– pude notar que nunca lo entregaron a campesinos, cocaleros ni a los miembros de sus columnas armadas, sino más bien a ingenieros, profesores y otros profesionales, quienes tenían cierta opinión política. Estaban bien dirigidos a estos últimos.

Posteriormente, aparece otro panfleto justo al momento que atacan la comisaría de Ocobamba[1], para justificar el hecho. Sin embargo, al consultar sobre el hecho me indicaron que la muerte del comisario era porque sus policías habían decomisado dos mulas que pertenecían al “camarada” y ese concepto no tenía que ver con alguien que movía cargamento con droga, esto ya era propio de una firma del narcotráfico.

Es así que los hermanos Quispe Palomino habían retomado la producción panfletaria solo para mantener la imagen de que seguían abrazando la lucha armada iniciada en 1980, buscando ser considerados los continuadores de dicha línea. Aunque en ese panfleto utilizaban los conceptos de “revolución democrática” y “guerra popular democrática”, era relativamente sencillo darse cuenta que era una copia de un documento de Abimael Guzmán. Allí ponían la “revolución peruana” en vez de la “revolución proletaria mundial”. Solo habían agregado una serie de palabritas que lo hacían parecer un documento impostado.

Finalmente, también podemos evidencia  que su producción panfletaria –que en 2010 y el año pasado fueron fuertes– ha ido variando. Hoy es mucho más sofisticada que en años anteriores, casi ya no tienen nada que ver.

¿Cuál es la diferencia saltante entre estos documentos?

Es el tipo de redacción. Es mucho más estilizado, sin presencia de fallas ortográficas. Además, se nota que la impronta ideológica la están poniendo otros y que su interés es seguir presentándose como “terroristas”, lo cual es funcional al discurso de las fuerzas armadas.

En otras palabras ¿podríamos decir que estas herramientas de difusión que otrora servían para un supuesto convencimiento de masas, ahora no es más que una simple justificación ante una probable captura?

Lo que estos panfletos buscan es ocultar su verdadera naturaleza, una que comenzaron a adoptar desde 1999, cuando protegían a los mochileros. Ellos han querido seguir siendo considerados como el “verdadero Partido Comunista del Perú y los continuadores de la Guerra Popular iniciada en 1980”. Para ello, incluso ha llamado traidor, capitulador, revisionista y terrorista –como figura en uno de sus panfletos del 2008– a Abimael Guzmán. Pero resultaba sospechoso que para el 2006, cuando ya transportaban cocaína de su propia producción, comiencen a producir sus panfletos.

Lamentablemente en el Perú tenemos la vieja costumbre de analizar a Sendero a partir de sus panfletos. La mayoría de intelectuales estaban y están hasta ahora en el horizonte de analizar a este grupo del VRAEM como una facción de aquel, mientras otros siguen atrapados en la idea de que se trata de la continuación de una “guerra milenaria”, tal como lo sigue proponiendo Gustavo Gorriti quien incluso los denomina SL-VRAEM. Nunca los ven vinculados al narcotráfico.

Sin embargo, la historia del Clan Quispe Palomino y de “Alipio” (uno de los pocos que no fue parte de la familia pero que llegó a posicionarse como el segundo hombre dentro de la organización) es la de una incorporación a la cadena del narcotráfico. Su conversión en una firma o clan de la droga coincidía con la emisión del primer y los subsiguientes panfletos que van se conocieron.    

Entonces, si esta organización usa el discurso ideológico como fachada ¿Cómo captan a nuevos miembros?

Sencillo. Lo que hace el Clan Quispe Palomino es convertir a todos los jóvenes que se entusiasman con ellos creyendo seguir una determinada ideología, en narcotraficantes. Hasta el año 2004 muchos estudiantes de la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga (UNSCH) creían que esta organización era la continuación de un proyecto revolucionario, un movimiento guerrillero. Pero luego algunos de ellos terminaron como narcotraficantes. Son por los menos 4 casos que yo conozco, captados bajo esta estrategia.

Por ejemplo Ulser Pillpa, dirigente gremial en la Huanta, fue quien llevo a los estudiantes y dirigentes de la UNSCH al campamento de los Quispe Palomino en el VRAE, llegando incluso a tomarse fotos con sus armas. Este dirigente fue capturado posteriormente en Bolivia con 45 kg. de clorhidrato de cocaína. Otro de ellos fue capturado en Andahuaylas al comprobarse que era un “mochilero”. Hoy está hacinado en el penal del lugar.  

En el VRAEM saben que esta organización no tiene un fin ideológico-partidario porque ellos comparan con la forma cómo se comportaba Sendero Luminoso en los 80s y 90s y se dan cuenta fácilmente que no hay mayor relación.

A partir de lo dicho, podemos inferir que la producción panfletaria del Clan Quispe Palomino no sirve como un adecuado indicador de su proceso de conversión ¿De qué manera ha podido hacer usted el mencionado recuento?

Eso lo logré con varios contactos que me ayudaron a identificar en la zona a personas que conocen de estos temas en el VRAEM (no todos los que viven allí conocen lo que realmente pasa). Entre 2004 y 2006 recogí testimonios de que “los tíos” (como se les conoce a los Quispe Palomino desde el 2005 hacia adelante) comenzaron a enviar su propia droga junto con la droga de las firmas que protegían. Eso generó un roce con uno de los “patrones” y al final los Quispe Palomino terminaron imponiéndose porque ellos eran los que otorgaban la seguridad: “Si llevamos tu droga, también llevaremos la nuestra”. Entonces allí comencé a ver que el tema se hallaba más en la cadena narco que fuera de ella: preceptos ideológicos quedaban en el pasado.

Este proceso pude notarlo con mucha mayor claridad en los testimonios recogidos entre el año 2007 y 2009 –los cuales serán publicados en un trabajo que estoy preparando–  que confirmaban que Jorge (alias “Saúl”), Víctor (alias “José”) y “Alipio” ya contaban con pozas de maceración desde el 2004 y que hacia 2006 pasaron a tener laboratorios de refinamiento de clorhidrato de cocaína. Precisamente es en ese período que se crea el Comando Especial de las Fuerzas Armadas en el VRAEM. Con esto se interrumpe este proceso de mayor escalada en la cadena del narcotráfico, obligando al Clan Quispe Palomino a pasar de las pozas y laboratorios, a comprar y vender cocaína en 2009.

Precisamente, en junio del 2009 recogí el testimonio de un ingeniero que trabajaba en Villa Kintiarina (zona de Kimbiri), y que se movía hacia el lado de Lechemayo y San Antonio (zonas de narcotráfico “puro”) según el cual en una tienda frente al colegio de Villa Kintiarina, donde estuvo tomando unas cervezas junto a dos personas –incluyendo al dueño del negocio- pudo ver cerca de 500 “ladrillos” de PBC en una habitación por la que paso cuando iba al baño a miccionar. Para evitarse problemas se hizo el desentendido pero el dueño del negocio ya se había percatado, por lo cual decidió abordarlo y romper el hielo: “Eso me lo compran los tíos al cash”.

Otro testimonio da cuenta que en Nunobamba (zona de herradura en el distrito de Jauja, cerca de San Ramón) un grupo de hombres (relacionados a los QP) se había acercado a la municipalidad y lograron mover 1 tonelada de cocaína en los vehículos de la entidad. Ese testimonio lo tengo muy desarrollado y ese tipo de cosas nos permitía identificar mejor la naturaleza de esta organización, para no seguir confundiéndolo como una facción del senderismo y su corriente “Proseguir”.

Hace un momento mencionó que el interés del Clan Quispe Palomino por seguir presentándose como “terroristas” era funcional al discurso de las fuerzas armadas ¿Podría explicar o precisar este punto?

Una de las razones por las cuales las FFAA entran a lo que ahora se denomina VRAEM es precisamente para combatir el “narcoterrorismo”, el “terrorismo” o el “senderismo”. Sin embargo, desde el 2004 hacia adelante –como estamos notando–  ya no corresponde a la naturaleza de una organización de este tipo. Era un clan familiar –donde el único que no era miembro de la familia era “Alipio” quien era el segundo– comandado por los hermanos Jorge, Víctor y Martín Quispe Palomino, quienes tenían cuotas de poder: controlaban la producción y cargamento de drogas. Hasta el año 2009 tenían un negocio redondo pues ganaban por proteger a los mochileros. Cada acción armada era para controlar las rutas de la droga. Hay gente que decía que cada acción armada era una muestra de la expansión del terrorismo, pero lo que en verdad buscaban era limpiar la zona para que pase la pasta o para que los policías no controlen nada.

La primera emboscada fue el 5 de diciembre del 2005[2]a un convoy de policías antinarcóticos. Para mi este fue el inicio de una nueva guerra: la narco guerra. Decían algunos que era para liberar a un narcotraficante detenido que era trasladado por el convoy y no era así. Al narcotraficante lo dejaron allí mismo, no lo liberaron. El objetivo real era golpear a la policía antinarcóticos porque el 16 de noviembre del 2005 se había inaugurado la base antidroga de Palmapampa. El mensaje era hacia esta base antidrogas e incluso trataban de coincidir con los cocaleros de la zona que exigían el retiro de dicha base y que ese día iban a realizar una marcha de protesta por ello. Solo que los Quispe Palomino se adelantaron y buscaron doblegar a los efectivos de la base, debilitar sus mecanismos de controlar y hacerla sentir que existía una organización con capacidad de emboscarlos. De ahí en 2006 estalla la segunda emboscada que ocurre cerca de Machente y donde mueren más de 5 policías, más trabajadores de ENACO y un muchachos que padecía de problemas mentales[3]. En 2007 si van a ocurrir 11 emboscadas contra unidades policiales. El objetivo no era golpear al ejército porque incluso este tiene una posición favorable a la defensa de la coda; en cambio la policía es la que incauta insumo y cierta cantidad de la PBC, e incluso atacaban a los policías que cumplían esta labor porque a los policías que se hacían de la vista gorda o que se quedaban contentos con el cupo, no los emboscaban. Eso más o menos fue lo que pasó en Luricocha en noviembre del 2008[4]que era para ayudar a pasar un camión con 600 kg de PBC. Por eso entendí que a partir del 5 de diciembre del 2005 había empezado un nuevo tipo d guerra que no era ya la guerra contra Sendero que acabó en 1992 pero cuyos rezagos llegaron hasta 1999 con Feliciano.

Por eso ya desde 2009 es preferible llamarlos como el Clan Quispe Palomino. Sería una concesión llamarlos como un Partido Comunista del tipo maoísta, leninista, tal como ellos pretenden que se les denomine. Lamentable esto último lo siguen repitiendo los medios comunicación y los Quispe Palomino lo aprovechan para convivir con el concepto de “narcoterrorismo” y hacerse pasar como senderistas, pero su actuación obedece más a una firma del narcotráfico.

Te cuento algo último. Ahorita las columnas se están moviendo y sacando bastante cocaína por 3 distritos: Santo Domingo de Acobamba[5]donde asesinaron a 2 autoridades (pertenece a Huancayo). Tienes a Andamarca y Comas (pertenecen al distrito de Concepción). El testimonio que me dieron es que las columnas armadas estaban dándole protección a los mochileros más o menos a unos 500 metros a la redonda de su área de paso. Ellos ya tenían el control del área por donde estos circulaban y que estos cargamentos eran de ellos mismos, cuando hasta el año 2003 ellos brindaban protección a los que transportaban la droga de otras firmas. Y ojo que los Quispe Palomina le venden droga a otras firmas y de varias regiones como son Apurímac, Puno, a los narcos de Ucayali –sobre todo a los de Atalaya-, a los narcos de Contamana (Loreto).

Todo ese corredor que viene desde el VRAEM, Bajo Urubamba, Sepahua, Contamana todo eso lo dominan ellos moviendo la mayor cantidad de droga. Ahora otro corredor que han comenzado a controlar es que el que va hacia Huancayo y han movido su droga hasta en 5 narco vuelos. Colocaban la droga en las pistas y se la vendían a los bolivianos y colombianos. Obviamente dejaron de actuar un poco cuando Gabriel y Alipio[6]y eso los obligó a una rápida recomposición interna. Pero ahora ya se están moviendo por todos lados.

Entonces, si desde el ingreso de las FFAA, la situación no viene mejorando, las columnas siguen fuertemente armadas y la producción de coca se ha incrementado ¿Hay algún nivel del éxito desde el ingreso de la FFAA en la zona?

Las FFAA ingresan al VRAEM en marzo del 2008. Y en verdad no hay casi éxito porque las FFAA están intentando aplicar una estrategia de los 80s y 90s contra una fuerza terrorista que hoy es prácticamente etérea, inexiste por las razones que hemos reseñado. A lo que ellos llaman terroristas, realmente son narcotraficantes. Entonces cuando las FFAA diseñan una estrategia de ese tipo, va a fracasar. Algunos éxitos que se le asignan a esta estrategia son las muertes de Alipio y Gabriel pero realmente fue una operación donde la inteligencia militar no estuvo al mando; fue una estrategia que combinó a los servicios de inteligencia policiales como la DIRANDRO, DINCOTE y la DINDEF. A la estrategia militar tiene una estrategia subyacente: cobrar los cupos de los narcovuelos, los cupos de la droga, decomisar y quedarse con la mitad. Eso es lo que ha pasado hace poco con un jefe militar en Echarate en Febrero quien habría decomisado 300 Kg. de cocaína y se quedó con 150 kg. Esto me lo ha revelado una fuente de la misma base y para evitar que alguien diga algo, a los soldados les habrían dado unas pesetas. Ahora los soldados incluso  están haciendo de mochileros, están cargando droga. Entonces estamos regresando sobre todo a los 90s en que los militares “protegían la pista”, lo que significa que sigan cobrando por su uso pero lógicamente de vez en cuando anuncian de la destrucción de algunas de estas infraestructuras pero una vez que lo cumplen, se vuelven a colocar. Algo así como el juego del gato y del ratón. De ese modo es que se está combatiendo a un terrorismo que, bajo mi percepción, es un enemigo inexistente. El objetivo es obtener la plata del narcotráfico.
Son las Fuerzas Armadas las que se han opuesto abiertamente desde el 2012 y 2013 a la erradicación de los cultivos de coca en el VRAEM: “No vamos a permitir la erradicación porque si no, los terroristas se van a mezclar con los cocaleros y los narcotraficantes, y eso se va a volver inmanejable”. Ollanta Humala en enero del 2014 se comprometió a erradicar 16,000 hectáreas de hoja de coca y luego en mayo de ese mismo año –por presión de las FFAA- desistió de la erradicación y prefirió respaldar un programa de reconversión productiva de cultivos que es de tipo voluntario y concertado. Lo que significa “no tocar la coca”. De ese modo se mantiene el statu quo de la coca y el narcotráfico, convirtiéndose en una estrategia que favorece que miembros de la FAP, la Marina y el Ejército, se inserten y beneficien del negocio. A esto le he denominado el “nuevo militarismo – narco”.

En ese contexto ¿Puede servir de algo el anuncio de la OFAC en el combate contra el Clan Quispe Palomino y de la lucha contra el narcotráfico?

Yo creo que sí sirve. Hay que esperar que van a decir aquellos que se han movido en el marco conceptual de denominar al clan Quispe Palomino como “narcoterroristas”. De todas formas creo que en algo van a tener que replantear en la forma de entender a esta organización personajes como Rospigliosi y compañía, salvo Gorriti. Creo que Gorriti se mueve la lógica de la actual estrategia militar y la favorece. Si te das cuenta, luego del anuncio de la OFAC, hay un silencio entre las capas de intelectuales que se refieren como especialistas en el tema, salvo quien te habla pues no me considero perteneciente a quienes se han referido permanentemente a esta organización como terroristas o narcoterroristas. Yo he salido de estas denominaciones y más bien los debemos considerar como narcotraficantes. Y no pueden ser narcoterroristas o terroristas porque ya no poseen una base ideológica ni tampoco pueden demostrar aquellos que figura en sus panfletos. Por ejemplo, el uso de conceptos como “revolución democrática”… ¿Cómo puedes señalarlo o demostrarlo en su práctica permanente como organización? En cambio, Sendero Luminoso sí podía hacerlo pues, por ejemplo, tenía un primer, segundo, hasta quinto gran plan estratégico al que denominó “Que el Equilibrio Estratégico Remeza el Perú”. En base a eso tú podías crear indicadores y saber en qué aspectos estaban avanzando sobre la base de dicha estrategia; pero con el clan de los Quispe Palomino no se sabe cómo hacer esa evaluación en lo que algunos llaman la “Guerra Popular Democrática”. No hay nada de eso, no son Sendero. Lo que ellos buscan es seguir dedicándose a la droga y tienen a estos panfletos como “sombrilla” para seguirse confundiéndose como terroristas, y de paso, justificar la estrategia militar.

Se viene escuchando, cada vez con mayor fuerza sobre la posible llegada de miembros de las fuerzas armadas de EE.UU. al VRAEM en calidad de asesores militares ¿Qué opina al respecto? ¿Podría tener relación con la decisión tomada por la OFAC, o más bien se concatena con el mantener la estrategia militar actual?

En principio, si los EE.UU. son coherentes, entonces cuando la OFAC decide denominar como narcotraficantes a lo que aquí se sigue llamando terrorismo en el VRAEM, entonces ya no tendría sentido mantener una estrategia militar antisubversiva en el Perú llevada a cabo por las fuerzas armadas en el VRAEM. Y tampoco tendría sentido enviar soldados norteamericanos a combatir en el VRAEM para combatir el narcotráfico pues EE.UU. saben perfectamente que este flagelo es un fenómeno económico, es ya una industria como cualquier otra en sus mecanismos de desarrollo, solo que en un ámbito clandestino. Por lo tanto, no puede ser combatida con militares. Para la estrategia militar antisubversiva, la decisión de la OFAC lo que representa es un enorme golpe conceptual que puede obligar a que esta se cancele de inmediato; y obligar a articular una real estrategia antidrogas en el VRAEM.

¿Con presencia policial?

No, no creo que deba “policializarse” la estrategia. Formalmente la policía no es la encargada del decomiso de insumos químicos. Formalmente esa tarea corresponde a la SUNAT, pero se ha pretendido hacernos creer –y con mucho éxito- que la PNP tiene este rol. La SUNAT no ha querido “exponerse demasiado” bajo el temor de algún posible ataque. Y obviamente no los han atacado porque los decomisos son insuficientes y no afectan al negocio de la droga. Lo que sí corresponde a la PNP es la destrucción de las pozas de maceración, decomiso de drogas. El tema de la erradicación no es un tema policial, si no del CORAH. El tema del lavado de activos tampoco es un tema policial sino de la Unidad de Inteligencia Financiera y cuya responsabilidad también corresponde a la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS). El tema de darle seguimiento y sostenibilidad a los programas de cultivos alternativos es un tema que incluso aborda a entes como el Ministerio de Agricultura (MINAGRI). Por todo eso es que se necesita no solo una estrategia militar o una de tipo policial, sino una estrategia realmente integral contra el narcotráfico. Y eso no es solo en el VRAEM sino en todo el Perú, solamente que en el VRAEM es de suma urgencia plantearla porque los resultados actuales demuestran que, sin erradicación hoja de coca ni decomiso de insumos, combatir este flagelo se vuelve imposible. Más bien lo estás alentando.

¿Qué opina usted sobre la actuación del gobierno frente al narcotráfico?

Para mí es clarísimo que para el caso del VRAEM, este gobierno no quiere enfrentar realmente al narcotráfico. Y la producción se ha incrementado. Tengo reportes que me hacen sospechar que ya existen más de 21,000 hectáreas de coca en el VRAEM y hace 5 semanas estuve en la zona y se nota a simple vista este incremento. Decir que solo habría hasta 19,000 hectáreas es casi un engaño. ¿Y qué hace el programa de reconversión productiva? Lo que hace es solo ofrecer una nota de 1,400 hectáreas este año pero eso no basta porque tú puedes lograr que haya gente que te entregue su coca producida en media, una o dos hectáreas y a cambio les dan para los cultivos de café, piña o cacao más 600 soles. Pero lo que hacen estos mismos agricultores es cultivar coca en otros lugares, entregando al Estado lo que es la coca vieja. ¡Es un engaño! No hay forma que funcione la “erradicación voluntaria”. El negocio para los agricultores de la zona sigue siendo boyante porque se le saca la vuelta al Estado y se sigue sembrando más coca.

¿Qué cambios se deberían producir de inmediato?

Lo inmediato es el fin de la estrategia militar antisubversiva en el VRAEM, el ponerle fin al Comando Especial de las Fuerzas Armadas porque desde que este empezó el incremento de la droga ha sido notorio y hay muchas razones que se le pueden asignar que podría dejarlos mal parados. Por eso los EE.UU. no nos pueden imponer el colocar más soldados en el VRAEM porque saben que ellos no son los encargados de la lucha contra el narcotráfico. El narcotráfico debe ser combatido en aquellos aspectos que realmente pueden afectar la cadena de los insumos, del lavado y la erradicación. De esa forma es que el narcotráfico va a poder recibir golpes muy duros. Pero si solo te reduces a destruir pozas de maceración sabiendo que estas son un plástico con 4 palos que se puede poner en otro lugar o incluso en el mismo luego que se retiren los efectivos del Estado, entonces no tiene sentido decir que hemos destruido 700 o 1000 pozas de maceración si es que realmente no golpeas a la plata ni a las firmas del narcotráfico. ¿A quiénes golpeas en el VRAEM? A los mochileros, a los trabajadores de las pozas. Hasta que no golpees a los narcoempresarios de Andahuaylas, de Huanta, o de Huamanga, de Chanchamayo, de Satipo o de Huancayo… ¿Para qué vas a atiborrar los penales si el negocio va a seguir?


* Jaime Antezana: Investigador Social en temas de narcotráfico, terrorismo y conflictos sociales.






[1] http://archivo.larepublica.pe/02-11-2007/narcotraficantes-atacan-comisaria-para-recuperar-droga-decomisada#!foto5
[5] http://elcomercio.pe/peru/junin/huancayo-se-investigara-asesinato-rondero-noticia-1745658(26-07-14) Los volantes decían que los sediciosos solo se enfrentaban con policías y militares, y que inteantaban acercarse a la población campesina.
[6] Orlando Alejandro Borda Casafranca, camarada ‘Alipio’, y Marco Antonio Quispe Palomino, ‘Gabriel’. Abatidos el 11 de agosto del 2013. http://diario16.pe/noticia/35140-alipio-gabriel-1-2-mando-militar-sendero-mueren-abatidos-disparos-granadas-cuando-iban-dormir

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