Política y deporte: ¿Una particular simbiosis cultural? Apuntes breves / Alain Zegarra Sun

13:59:00

El celebrado triunfo de la selección de balompié alemán nos impulsa a una reflexión[1] que a su vez nos plantea disquisiciones de cómo se constituyó la configuración y disposición táctica de los equipos participantes en el reciente Campeonato Mundial de Fútbol. Y es que mientras algunos equipos latinoamericanos (Argentina, Brasil o Uruguay) jugaron en disposición a individualidades: Lionel Messi, Neymar o Luis Suárez, por citar tres ejemplos notables; los europeos disputaron sus partidos en función a un juego colectivo, en el que no predominaron los individualismos ni los afanes protagónicos, sino el esquema colectivo y el logro de objetivos comunes para sus respectivas oncenas.

Lo expuesto puede extrapolarse al ámbito de la política en América Latina para analizar sus particulares procesos de desarrollo, modernización y de competencia democrática.

En esa perspectiva, los países latinoamericanos no han logrado consolidar, salvo puntuales excepciones como Chile y su doctrina Portales, grandes proyectos nacionales; sino, muy por el contrario, han cimentado particulares intereses crematísticos y mercantilistas, sin dejar de mencionar prácticas cleptocráticas[2], clientelistas y corruptas, como consecuencia de la consolidación de grupos dominantes; y ante la ausencia de una clase política y dirigente con responsabilidad, compromiso y visión prospectiva.

Es de particular y notoria observación la forma en que el deporte y la política se vinculan de manera sorprendente y hasta simbiótica. Citaré específicamente los casos de Argentina, durante la dictadura del general Jorge Rafael Videla, quien recurrió al futbol como factor cohesionador, durante el Campeonato Mundial de 1978, organizado en el país rioplatense, para legitimarse y ganar adhesiones frente a la severa crisis política, económica y social, por la que atravesaba dicha nación, o, el de la Sudáfrica de Nelson Mandela, quien recurrió al rugby[3]para unificar un país desintegrado hasta ese entonces por la nefasta política del Apartheid[4] y que el electo presidente, abogado y de extracción negra, logró encauzar a partir de un deporte considerado como herencia del relevado régimen opresor en Pretoria y símbolo de la hegemonía de los blancos; consiguiendo con su exitosa participación, no solo reunificar un país, promoviendo la reconciliación y el olvido, sino también la obtención de la Copa Mundial, siendo la sede anfitriona en 1995 (Borja Cevallos 2014).

Nelson Mandela, utilizó el rugby, deporte nacional de Sudáfrica, para unificar un país fragmentado, hasta ese entonces, por la nefasta política del Apartheid

Con lo expuesto podemos colegir que el deportista latinoamericano se inclinaría, por su idiosincrasia y temperamento, hacia aquellas prácticas en que pudiera hacer relucir sus cualidades personalísimas y destacaría con mayor éxito en deportes individuales como el ajedrez, atletismo, automovilismo, boxeo, ciclismo, esgrima, esquí, gimnasia, halterofilia, lucha libre, natación, patinaje, taekwondo, o tiro olímpico); mientras que los europeos brillarían en aquellos juegos colectivos como el baloncesto, balonmano, bolos,  hockey, polo, rugby, softbol, voleibol o waterpolo). He aquí la disyuntiva entre apostar por grandes propuestas nacionales y consensuadas, como el Pacto de la Moncloa en España o la Concertación en Chile, como puntos de partida para un acuerdo o proyecto nacional, o, terminar y caer seducidos insistente y reiteradamente por líderes caudillistas, caciquismos locales, propuestas mesiánicas, aventuras providencialistas o sultanismos.

Un caso particular de esta ausencia de coincidencias programáticas y de alternativas centrípetas en la política local, lo constituye la actual campaña electoral a la Alcaldía de Lima Metropolitana y en la que compiten 13 candidatos[5]con objetivos muy disímiles. Desde los que pretenden hacerse efectivamente con el sillón municipal, como la actual alcaldesa Susana Villarán de la Puente,  quien se presenta a la reelección sin agrupación propia, siendo respaldada por el “Movimiento Independiente Diálogo Vecinal”, tipificado como una organización “vientre de alquiler”[6]; hasta aquellos  postulantes  que aspiran a posicionarse con miras a las elecciones al Congreso en 2016 (Enrique Cornejo Ramírez) o a las municipales de 2018 (Salvador Heresi Chicoma). Lo planteado indica la severa fragmentación  existente en el sistema político peruano, pero también la crisis institucional de los partidos políticos con severas implicancias en la gobernabilidad y en la consolidación de la democracia en nuestro país ad portas el bicentenario de nuestra Independencia.




[1] Politólogo. Con estudios de Maestría en Gestión Pública por la Universidad Nacional Federico Villareal y en Sociología con mención en “Estudios Políticos” realizados la misma casa de Estudios. Funcionario de gobierno y docente universitario. Premiado con las “Palmas Universitarias”, por haber culminado sus estudios superiores, con el primer puesto en el orden de méritos de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional “Federico Villarreal”. Codirector de “Inteligenci@”, la primera revista digital de seguridad y prospectiva en Perú.
[2] Neologismo para referirse al gobierno de los corruptos.
[3] Véase la película Invictus (2009), dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Morgan Freeman y Matt Damon, en los papeles del presidente sudafricano Nelson Mandela y François Pienaar, capitán del equipo Springboks, nombre que recibe la selección oficial de rugby, respectivamente.  
[4] Denominación de una política de discriminación racial que la minoría blanca impuso en la República de Sudáfrica contra la mayoría negra a partir de 1948 en que el Nationalist Party —de los nacionalistas boers— tomó el poder.
Apartheid significa en lengua afrikaans “separación” o “segregación social”. Según Henry Stern, profesor de linguística de la University of North Carolina (UNCA) en Asheville, Estados Unidos, la palabra viene del holandés “apart”, que significa aparte o separado, y del sufijo “heid” de las lenguas germánicas, que se usa para formar sustantivos de los adjetivos.
Como todas las concepciones racistas, ella se fundamenta en la supuesta superioridad de una raza humana sobre las demás. Los blancos en Sudáfrica reivindicaron esa superioridad y, en nombre de ella, defendieron su derecho a gobernar el país. En: Enciclopedia de la Política de Rodrigo Borja Cevallos. México D.F., Fondo de Cultura Económica (FCE), 4ª. Edición, 2012.

[5]De 13 candidatos a la Alcaldía de Lima Metropolitana 6 postulan con partidos ‘prestados’: Susana Villarán (Diálogo Vecinal), Salvador Heresi (Perú Patria Segura), Fernán Altuve (Vamos Perú), Alberto Sánchez Aizcorbe (Fuerza Popular), Álex Gonzales (Democracia Directa) y Moisés Mieses (Partido Humanista Peruano); pues se presentarán a las elecciones municipales de 5 de octubre de 2014, por agrupaciones políticas en las cuales no militan. 

[6] Los “vientres de alquiler” son partidos que cuentan con inscripción vigente, pero no con un candidato que les dé peso político y económico. De esta manera, se asocian con una figura que les dé alguna de estas fortalezas y que no cuente con una agrupación que la respalde. En: Diario El Comercio, 6 de julio de 2014. Información obtenida de: http://elcomercio.pe/politica/elecciones/13-candidatos-lima-6-postulan-partidos-prestados-noticia-1740979

You Might Also Like

0 comentarios

Noticias en Facebook

Compilación reciente