13 veces sí, 27 veces no / Víctor Falconí Miñano

02:11:00


Sensaciones previas al debate


Varias semanas atrás me planteé escribir un artículo sobre cómo, partidarios del Sí y del No a la revocatoria habían apelado a frases, seudo razones y razones para atraer a los votantes confundiendo muchas veces temas legales con meras poses políticas y amparándose en la imagen, lo histriónico o lo maniqueo. Ambos repetían lo que llamé la “otredad del rival”[1] y haciendo a sus partidarios generalizar que la ciudadanía solo se interesaría por ser: 1) o parte del clientelaje político local, por un lado, 2) o de un sector social y político que asume tener un discurso cuestionador del sistema y régimen político imperante aunque muchas veces alejado de la compleja realidad local (ni “santa” ni siempre entendible bajo parámetros publicitarios del A, B, C, D, E).

Pero las semanas pasaron y la agenda política se nutría ya no del cómo es que llegamos a un proceso de conteo de firmas falsas aprobada por el JNE, de la expulsión de los aliados de FS ni bien la señora Villarán llegó al municipio limeño, o de las condiciones en las que la MML firmó contratos con OAS y ODEBRETCH en Vía Parque Rímac. La campaña se llenó entonces de anécdotas, discurriendo  torpes estrategias como la aplicada por aliados (de nuevo) de  FS en segmentar  los limeños en buenos, malos y mafiosos. A esto le sumaremos los groseros discursos de Marco Tulio  Gutiérrez y la casi rutinaria falta de argumentos técnicos pero con impacto mediático de militantes apristas y fujimoristas. Y no olvidemos  la proclama del cuestionado –y también apreciado por muchos- ex Alcalde de Lima adelantándose a un resultado favorable para los revocadores y anunciando su próxima candidatura a la Alcaldía de Lima a finales del 2013.

En política “la realidad” – la “coyuntura” para los políticos- muchas veces se impone a lo ético y a veces la gobernabilidad lo agradece pues evita que las alianzas se tornen estáticas y se tornen inadecuadas para un contexto histórico. Lo hizo el APRA con el Odriísmo y hasta con el fujimorismo, e incluso “las izquierdas” o parte de ellas con él aprismo en 1985 y luego en 1990 con Fujimori en contra Vargas Llosa.

Así que, por ello, ver a gente que buscó la vacancia de la todavía Alcaldesa en 2012 (PPC, Cambio Radical, Solidaridad Nacional) y que apostó por la revocatoria para todo cargo de elección popular como Fuerza Social (revisen su plan de gobierno presidencial 2011-2016[2]) o Perú Posible (en su gobierno se normó el actual proceso revocador) y ahora mostrarse arrepentidos no tendría por qué sorprendernos. Sabemos que todo en política adquiere nuevos matices y genera percepciones diferentes en los ciudadanos y por ello, era válido hacernos esta interrogante: ¿Por qué también no dudar del discurso y práctica de quienes piden referéndum a toda iniciativa minera o ciudadana y que recién hoy (después de más de 8 procesos de revocatoria en provincias) nos dicen que las consultas ciudadanas en Lima y a una alcaldesa autodeclarada “de izquierda progresista” son inadecuadas y debilitan la democracia?

No soy ingenuo. Creo que los actuales revocadores tienen pergaminos personales impresentables. Sin embargo, es hidalgo reconocer que existe una gran diferencia entre apoyar o no a esta gestión metropolitana, respaldar a los partidos y movimientos revocadores[3] y juzgar si la revocatoria o el salvataje a todo el Consejo Municipal (Alcaldesa, 22 regidores oficialistas y 17 de oposición-) es o no un instrumento viable de control político para que nuestras autoridades elegidas enrumben las cosas ante las legítimas dudas o quejas ciudadanas; no importando su origen clientelar, individualista, idealistas o progresista. Total, si aplicamos el refrán de que “las masas hacen la historia” como muchos dicen por ahí, entonces o son masas borregas sin conducción, o sus conductores han generado mecanismos de control y perfil de la opinión pública.

Es pues obvio que la propaganda genera tendencias en los votantes y, si queremos que estas no generen daño a un proyecto político que se asume serio y renovador, entonces es necesario no despreciar ni la construcción de las “obras de cemento” ni “lo social”[4] pues ambos convergen en la forma como se construye una percepción ciudadana respecto al éxito o no de una gestión pública; ni tampoco descuidar lo comunicacional –como los medios masivos- que es lo que canaliza mejor esas percepciones generadas en un contexto donde los partidos políticos aún no son capaces de ser su portavoz.

Así las cosas, como ciudadano  que espera –con ingenuidad- que los debates políticos –y no los actores televisivos de series de dudoso aporte cultural- sean aquello que permita confrontar y decidir entre las mejores propuestas; el debate “oficial” entre el Sí y el No representaba una gran oportunidad. Lamentablemente fue solo eso.

¿Que queríamos escuchar en el "debate"?

Hasta el sábado 9 en la tarde y tras escuchar esa tardía declaración pública de Susana Villarán ofreciendo disculpas a los limeños de cómo su gestión sí pudo haber decepcionado a muchos limeños y aportado dudas sobre la continuidad de su gestión;  entonces pensé que ella misma podía repetir esto y exponer sus obras en un debate público televisado por la fría antena de TV Perú. Los ciudadanos votaron por ella o contra ella aquél lejano 5 de Octubre del 2010 por lo que sería natural verla justificando su gestión y desmintiendo muchos mitos que sobre esta se han tejido.

Sobre lo cuestionable, quería yo saber cómo es que se le renovó la confianza a Gabriel Prado luego del desastre de la 1° intervención en La Parada o cómo los policías filtraron información a los malos comerciantes según su versión, o tal vez un funcionario distraído que no reconoce entre inaugurar carros de Serenazgo propios o con implementos alquilados y sin SOAT. Que aclarase por qué era tan difícil hacer gestión pública y si había inexperiencia en muchos funcionarios ediles tal como deslizó Víctor Vich[5] (asesor de la MML en temas culturales) o sobre la supuesta politización excesiva de su gestión como dijera la ex jefa del Área de Cultura, María Alvarado. Quería saber cómo un tal Augusto Rey (del grupo Coherencia y ex candidato al Congreso por FS) percibía S/.5000 mensuales tras un concurso público donde siendo solo bachiller, vencía a magísteres y doctores. Quería saber por qué se dio una cifra inexacta sobre las escaleras (162 y no 800) construidas en los cerros. Que aclarase si construir un Hospital de la Solidaridad nuevo es igual que trasladar uno antiguo desde San Miguel a Mirones, o por qué han aumentado los vendedores ambulantes en las avenidas Alfonso Ugarte, Mendiola e Izaguirre. ¿Es cierto que se obliga a taxistas a hacer colas interminables para obtener  certificados médicos (a S/.31) en un centro de salud municipal (Jirón Camaná) que da los mismos resultados que cualquier posta médica en todo Lima? También quería saber que pasaría con los regidores Cayo Tito y Luis Valer[6] (caso de empresas familiares en licitaciones de transporte) o porqué el Consejo Municipal no investigó el supuesto video donde Gustavo Guerra García (Hoy Director de Protransporte) ofrecía adjudicar  licitaciones de líneas de transporte a ciertos interesados. Quería saber porque una empresa como OAS donó 10 millones de soles al municipio y a la semana se hizo de una obra millonaria. O si era cierto que el peaje en la avenida Evitamiento costaría un 50%, o también por qué durante su gestión no se dio mantenimiento al puente de la Av. Universitaria que cruza el río Rímac y que hoy tanto perjuicio en tiempo y dinero genera  a todos los que vivimos en el Cono Norte de Lima. Quería saber si, tal como dijera Lourdes Flores en el debate a la Alcaldía en 2010, si a su equipo “le faltaba cancha”.

Sobre lo bueno, quería le dijera a todos los ciudadanos que por fin en Lima teníamos un Plan de Desarrollo Concertado por 25 años, quería que ella (la mujer que se compromete ante cámara y no una Anel Towsend que no es ni funcionaria de la MML) o la regidora Glave (que solo fiscaliza) nos diga cómo es que el mal diseño del Túnel Santa Rosa –con derrumbe incluido- y los candados a su reelaboración impuestos por la O.I.M. (entidad foránea que durante la gestión de Castañeda encargaba millonarias obras ediles para no ser fiscalizadas por la Contraloría)[7] habían obligado a 2 fallidos arbitrajes interpuestos por GyM S.A. y con ello a paralizar la obra por 2 años. Quería que difundiera las cientos de miles de jornadas culturales que se habían hecho en los conos, el mantenimiento de las más de 800 escaleras de la gestión pasada sin haber mezquindad política, sobre los 20 millones de soles que se invirtieron en mejorar el deficiente Metropolitano y buscar mejorar el contrato con sus operadores a los que Castañeda permitió que modificaran los precios como se les viniera en gana, o si se iba a terminar las obras en la Costa Verde y Vía Parque Rímac en esta gestión, los grandes beneficios que representa el Programa Barrio Mío para las zonas más populosas de la ciudad, o que dijera cómo ahora la MML ha sido premiada por la Defensoría del Pueblo[8] por ser una entidad transparente en sus contenidos web o cómo es que se dice que son ya 20,000 los jóvenes capacitados en labores y oficios esporádicos que les permitan alejarse del pandillaje y de las drogas.

Pero al final Susana Villarán no se presentó alegando que “como autoridad elegida no podía prestarse a discusiones difamatorias” y por tanto, enviando a Eduardo Zegarra (Teniente Alcalde – N°2) y Marisa Glave (regidora N°3, miembro de TyL, ex miembro del Partido Nacionalista) para enfrentar las dudas ciudadanas pese a que a ellos casi nadie los recuerda porque a ellos los ciudadanos no elegimos directamente, si no a la señora Susana Villarán. No creo que por soberbia lo hiciera, creo que por consejo de sus asesores en comunicación. Es un hecho que no es muy buena debatiendo y eso de sonreírle a todos en la ciudadanía suena más a no querer asumir responsabilidades bajo una fachada sonriente y frases de libro de motivación.

El "debate" y "los debates"

Hasta el 10 de marzo los revocadores presentaron una lista que al final no pudo ser, y ello ocasionó que los regidores de Lima (oficialista o no) que pregonan el “40 veces no” se opusieran a la presencia de una sola expositora que representase a los revocadores. Y es que es curioso que, estando a 10 puntos por debajo de los hoy primeros y siempre diciendo estar tan seguros que el NO tiene mejores argumentos, sus representantes quieran evitar la confrontación mediática que las pantallas de la TV oficial les ofrecía. En un debate todos sabemos que las partes se pueden hacer concesiones pues a veces no aparecer o hacerlo solo no ayuda ni a exponer ni absolver las inquietudes y acusaciones del contrario. Esta razonable inquietud no se dio y se prefirió humillar al rival con la posible foto del lunes donde el podio para los partidarios del Sí aparecía vacío.

Pero mientras eso ocurría en la sede Jurado Nacional de Elecciones, en otros canales los principales representantes del SÍ del NO se trenzaban en discusiones sobre programas de gobierno, frases mediáticas y razones económicas para votar por una de estas opciones. Si eso pasaba en todos los canales y luego se repitió en todos los canales al día siguiente ¿por qué no haberlo hecho en el mismo debate televisado de aquel domingo 10 de Marzo? Como ciudadano me sentí burlado –igual que muchos- tanto por los revocadores que no expusieron como el cuestionado ex Alcalde de Comas (Sr. Saldaña) o la inefable fujimorista Martha Moyano (que adujo temas de salud), y por aquellos que se juegan el cargo y la defensa de “una mejor ciudad” que no solo coloque cemento.

Lo que vi ese domingo fue a un correcto Teniente Alcalde que nunca aclaró si utilizaba o no vehículos de la MML para uso personal. Tampoco la hoy bella y ponderada regidora Glave aclaró si en verdad se habían construido 4 nuevos Hospitales de la Solidaridad o es que se habían trasladado dos a nuevos espacios desde San Miguel y San Juan de Lurigancho. Tampoco convencieron por qué era mejor invertir más de S/. 200 millones en la Costa Verde –cuya afluencia masiva solo es en verano- en vez de construir un puente que una a Carabayllo con Puente Piedra, o construir escaleras en los cerros donde los discapacitados sí puedan subirlas; o por qué no priorizar la construcción de 4 y no solo 2 parques zonales, o por qué no se le puede reclamar a Villarán la generación de iniciativas legales ante el Congreso para combatir la inseguridad ciudadana tal como prometió en su campaña del 2010. O sencillamente: ¿Por qué tantas obras se prometen a futuro y no se difundieron antes las que ya se habían hecho en estos dos años?

Y entonces repasando estas cosas se me vino a la mente la imagen del regidor de Restauración Nacional el Sr. Iván Becerra Hurtado (N°37) que participó en el debate defiendo el NO y quien junto a su colega de bancada (Rubén Gavino – N°36) votaron a favor de la no vacancia e investigación de los separados Cayo Tito y Luis Valer. Recordé el pobrísimo desempeño en este debate de Luis Felipe Castillo Oliva (hijo del casi vacado Alcalde de Los Olivos Felipe Castillo – N°40) quien solo nos dijo que era médico, que la revocatoria era mala y que no era justo para él. Me acordé del excelente expositor que era Pablo Secada (N°30-PPC) pero cómo su facha muy informal y nerviosismo le jugó en contra y de cómo nos alertó del peligro de que “un comunista sea elegido Alcalde de Lima si sacan a los 39 regidores” en referencia al profesor de oratoria e inexperto en tema municipal alguno, Sr. Fidel Ríos, (accesitario N°1 de FS) de quien sabemos estaría dispuesto a renunciar -en caso sea el Alcalde- para “no quemar” las opciones electorales de su partido (PCP-Unidad) en alianzas políticas futuras.

Los regidores y el hartazgo

Al escuchar esto último reflexioné sobre la grave responsabilidad de los partidos que conforman el actual Consejo Municipal respecto al nivel de mediocridad o talento de sus candidatos a regidores. Entonces recordé las ganas de salir de vacaciones de Luis Castañeda Pardo (N°31 – “Castañeda Júnior”) y de cómo no sabemos casi nada de su gestión, sospechando entonces que su único talento sería ser hijo de un político tal como pasa con María Rojas Bruckman (N°20 – Hija de Alberto Moreno, dirigente de Patria Roja). Logré recordar a Luisa María Martínez (N°11) cuando siendo dirigente en la UNMSM despreciaba las obras de cemento, calificaba como lo único importante las obras sociales y quien hasta hoy no nos aclara si fueron justas o no las 4 muertes registradas en La Parada. También me acordé de cómo el hoy regidor Hernán Núñez Gonzales (N°22-ex TyL) se hizo pasar como miembro del órgano de juventudes de su partido no existiendo tal en su organigrama partidario, o de Jorge Villena (PPC- N°28) quien siendo ya alto dirigente del PPC (Secretario de Doctrina) trabajó durante la gestión de Castañeda, calló sobre el caso Comunicore y hoy está casi en silencio luego de haber intentado vacar a Susana Villarán junto a otros regidores como Mónica Saravia (PPC-N°27) quien criticaba en la MML el excesivo uso del “enfoque de diagnóstico”[9] y no el de “gestión por resultados”. Recordé también al jocoso Fernán Altuve (Cambio Radical, partido de Álex Kouri, N°39) quien acusó falsamente a la alcaldesa en el diario Correo de Lima de usar vehículos oficiales para su uso personal.

Y entonces una pregunta más importante afloró: ¿Por qué marcando 40 veces NO debería salvar a todo un Consejo Municipal (oficialistas y opositores) que en más de una ocasión han demostrado errores en su labor fiscalizadora, que no sabemos realmente que ordenanzas han propuesto y que tampoco parecen tener pergaminos políticos que nos aseguren su genuina preocupación por la ciudad? ¿No es poner en un mismo saco a quienes sí hicieron bien su labor equiparándolos con personajillos de la política local que luego de esta elección no sabremos más de sus vidas?

Propuesta: sanción política al Consejo Municipal sin vacar a los 40

Soy consciente que, por un lado, el proceso de revocatoria como tal es justo por ser un derecho ciudadano consagrado constitucionalmente; pero también el actual proceso esconde tras el SÍ el retorno de sospechosos políticos que sobrevaloraron obras públicas (El Metropolitano 238%, puente Habich 786%), cuyas obras incluso el gobierno central no puede auditar (caso O.I.M.) y que hasta hoy no nos dicen como la empresa Comunicore encabezada por ex gerentes de la MML distribuyó S/.16 millones entre gente humilde y desapareció al tercer día[10]. Esto es funesto para nuestra ciudad. Los personajes corruptos no pueden ser más bendecidos con un excesivo idealismo de que algo puede cambiar en 8 meses si ganase el SÍ, o de nuestra falta de memoria y acostumbramiento al falso pragmatismo escondido bajo el slogan “que robe pero que haga obra”.

Llegó la hora de dejar de ser hinchas de uno u otro bando y convertirnos en ciudadanos no solo conociendo al detalle cómo es que debemos votar en este difícil domingo 17 (mi solidaridad con todo miembros de mesa y personeros), y redescubrir los criterios  ponderación, responsabilidad y justicia. Y entonces, leyendo un poco sobre los escenarios de esta votación resulta que de revocar a todo el Consejo Municipal podemos despilfarrar S/. 250 millones más en una nueva elección en Octubre del 2013 que tal vez solo beneficie al ex Alcalde Castañeda y que incluso le devuelva a los revocadores su inversión en esta campaña y con los fondos públicos. Por ello, mi conciencia me obliga a sancionar políticamente y con severidad a la actual gestión de la MML que con su inacción en varios campos generó las condiciones para que esta revocatoria cuente con una innegable legitimidad; pero que hoy se acostumbra a respaldarse en actores, actrices y futbolistas pero no en la comunicación adecuada de sus logros –que sí los tiene- tanto a nivel de infraestructura como también en gestos políticos (el pedido de vacancia a los regidores Valer y Tito; la tardía salida de Gabriel Prado).

Por ello, creo adecuado expresarle nuestra insatisfacción por medio de la revocatoria a un grupo de autoridades y políticos que introdujeron esta fórmula como instrumento de control ciudadano; y deseo que un a fuerte llamada de atención nos pueda obligar a pensar y hacer las cosas mucho mejor en materia pública. Es así que la ley nos permite que, sin sacrificar a la máxima autoridad edil y no ser ella su única funcionaria, podamos revocar a 13 de los regidores de este Consejo Municipal (oficialistas y oposición) y marcando también 27 veces NO tanto a los demás regidores como a la todavía Alcaldesa.

Será entonces una buena ocasión para recordarles a todos los amigos de las “izquierdas” que hacer gestión pública requiere no solo ejercer el activismo en actividades culturales[11] sino también pactar con la oposición, dar oportunidad a la meritocracia aun cuando sus representantes no sean de su gusto personal e ideología. Si nuestra actual alcaldesa entiende esto y sale ella misma en esta semana a dar la cara y explicar todo lo señalado, alguna opción tendrá de recuperar los puntos que le permitan continuar en el cargo. No hacerlo sería admitir que la suerte ya está echada y vendrá una época turbulenta en las “izquierdas” quienes se empantanarán en acusarse mutuamente de haberla respaldado y toda opción por su tan ansiada unidad será una posibilidad y una quimera más tal como fue la Izquierda Unida –y desunida- del año 1990. De ganar la opción del NO, que Susana Villarán no crea que esta será la ocasión para catapultar a su partido como algunos de los escasos militantes de FS creen hoy, repitiendo la ingenuidad de las presidenciales del 2011. En cambio, debe entender que si el NO vence –y no la revocan- será una excelente oportunidad para decirle a una ciudad caótica como Lima que se puede vivir mejor en base a la sana y adecuada rectificación, aun cuando esta nos signifique sacrificar a algunos regidores.

Esta revocatoria y esta propuesta es la opción para decirles a nuestras actuales y futuras autoridades ediles que el ciudadano limeño sí quiere lo social embadurnado con el cemento[12] y que ello se difunda como se debe. Que sí quiere sonrisas pero cuando una obra se inaugure; y si una vez “la esperanza venció al miedo”, el miedo también se puede disfrazar de revocatoria y ya sabemos que actuar bajo el miedo no siempre es lo mejor.

Estimado lector, yo ya elegí. ¿Qué dice usted?



[1] Concibo la “otredad del rival” como la práctica de diferenciarse del “otro” en el discurso y asumirse superior en sus formas de percepción y hasta en el nivel de su ejercicio ciudadano.
[3] Ver: http://gustavofaveron.blogspot.com/2012/10/la-importancia-de-villaran.html . Entre estos partidos podemos citar al APRA, Solidaridad Nacional, Fonavistas, Fuerza Popular y hasta simpatizantes del Movadef.
[7] Organismo Internacional de Migraciones. La entidad habría cobrado a la MML entre 22 y 46 millones de soles por concepto de monitoreo, fiscalización y licitaciones de las obras ejecutadas (2003-2010).
[12] “Plan de Gobierno de Fuerza Social para la Municipalidad Metropolitana de Lima: Período 2011-2014”. Julio del 2010. Pág. 22. Ver: http://www.susanavillaran.pe/pgsv.pdf

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