La capacidad nuclear norcoreana y la inseguridad en el Asia-Pacifico / Clemente Rodríguez

23:20:00


El once de febrero, Corea del Norte realizó, con confirmación oficial, su tercera prueba nuclear en un centro de pruebas localizado al norte del país.[1] De acuerdo con las autoridades surcoreanas, la actividad sísmica de 4.9 de magnitud (detectada también por meteorólogos japoneses) correspondería a una prueba nuclear subterránea llevada a cabo por Pyongyang en la misma área donde fueron realizados los anteriores ensayos. Lo que más preocupa a los analistas es el tipo de dispositivo nuclear que acaba de ser probado y si es que dicho aparato puede ser instalado en un cohete como el que hace un mes también fue probado en el país.[2]

Al día siguiente, doce de febrero, los norcoreanos confirmaron mediante su agencia oficial, KCNA, que efectivamente ya poseen una cabeza nuclear miniaturizada[3] que podría ser instalada tanto en uno de los cientos de misiles balísticos de corto alcance de sus arsenales como quizás en aquel cohete de mayor alcance ya probado en diciembre de 2012. Esto confirmaría  que  los norcoreanos tendrían la capacidad para  atacar la costa este de los EE.UU.

A estos hechos habría que añadir otros dos, más preocupantes aún. En primer lugar, no es necesario que los norcoreanos posean un vasto arsenal nuclear para lograr una mínima capacidad disuasiva. Es posible que con una docena (o menos) de misiles intercontinentales balísticos[4]equipados con contramedidas y señuelos, el régimen de Pyongyang  sea capaz de penetrar los sistemas de anti misiles balísticos con los que cuenta  EE.UU. Crear estas contramedidas es relativamente barato: globos, chaff(tiras de aluminio u otros metales) e incluso cabezas vacías pueden ser usadas para engañar a los radares de los sistemas anti misiles actuales, que en el mejor de los casos, tendrán muchas dificultades para discernir si un blanco determinado cuenta con una cabeza nuclear o no.[5] Así mismo, un reporte del departamento de defensa de los EE.UU., sugiere que científicos rusos pueden haber suministrado esta tecnología al régimen norcoreano, con lo cual las posibilidades de traspasar las defensas antimisiles norteamericanas serían aún mayores.[6] En segundo lugar, la utilidad del sistema estadounidense denominado GMD[7] ha sido cuestionada por físicos y expertos en armas nucleares, que mencionan en sus reportes que dicho sistema es inadecuado, incluso para interceptar misiles menos avanzados provenientes de países como Irán o del mismo Corea del Norte.[8]  Algunos de estos expertos han sugerido que se invierta en nuevas tecnologías para paliar estas severas deficiencias para crear un nuevo sistema que sea verdaderamente efectivo.[9]

No obstante, el problema que se ha generado involucra al resto de países vecinos[10], mermando de paso la precaria estabilidad existente en esta subregión del Asia-Pacifico. Este ensayo y las futuras pruebas (tanto nucleares como de cohetes) que tanto preocupan a Washington, también disminuyen la seguridad de Japón y Corea del Sur. Ello forzaría a los EE.UU. a destinar más recursos para defender a sus aliados. Pero esos mismos equipos podrían ser usados, además,  para neutralizar o disminuir las capacidades misilisticas y nucleares de China o Rusia, con lo cual podría exacerbarse el “dilema de seguridad”[11]que ya existía en la región. Si EE.UU. coloca más interceptores y otros sistemas anti misiles como el AEGIS[12], estaría exacerbando la carrera armamentística actual y también acentuaría el temor de Beijing y Moscú, que verían con mucha preocupación como los estadounidenses instalan sistemas antimisiles cerca a sus territorios. Adicionalmente, si EE.UU. es incapaz de persuadir o impedirle a los norcoreanos crear un arsenal nuclear, Japón se vería en la necesidad de rearmarse y quizá de producir sus propias armas nucleares[13], empeorando aún más la situación. Inclusive, en el caso de que Washington se mostrase incapaz de defender a sus aliados, podrían verse afectadas sus relaciones de seguridad, como con los japoneses, que desde antes de la prueba ya consideraban la posibilidad de aumentar sus propias FF.AA.

En síntesis, Corea del Norte espera que en un futuro le sea factible disuadir con sus armas nucleares a los estadounidenses para que estos no los ataquen; y, al mismo tiempo, pretendería emplear su nueva capacidad nuclear para presionar a la comunidad internacional para que cedan ante sus demandas. Sin embargo, dicho arsenal forzaría a países como Japón a incrementar su gasto bélico y a invertir en nuevas armas para hacer frente armamento nuclear norcoreano. Por su parte, los EE.UU. se verían en la necesidad de asignar más recursos y colocar más sistemas anti misiles en la región, con la finalidad de contener el nuevo poder norcoreano. Esto haría que China vea reducida su seguridad por culpa de los norcoreanos, forzándoles a reconsiderar varios aspectos en sus relaciones con Pyongyang. La condena por parte de los chinos respecto del test nuclear, demuestra que el vecino país es cada vez más un lastre para Beijing que una ventaja estratégica frente a los EE.UU. y sus aliados.[14]Podría decirse entonces que, con esta última prueba y con la posibilidad de contar con misiles nucleares en el futuro cercano,  Corea del Norte estaría errando sus cálculos políticos, debido a que el nuevo escenario producto de estas capacidades sería más inestable, en términos de seguridad, comparado con su situación actual.


[1]http://edition.cnn.com/2013/02/11/world/asia/north-korea-seismic-disturbance/index.html?hpt=hp_t1
[2]http://www.reuters.com/article/2013/01/24/us-korea-north-nuclear-idUSBRE90N03I20130124
[4] Con características similares al cohete que ya probaron. Tendría un alcance de más de 10,000km.
[6]http://pollack.armscontrolwonk.com/archive/3897/can-gmd-stop-north-koreas-icbms. El Articulo menciona que: “Creating effective countermeasures is not necessarily trivial; then again, it’s probably much less of a challenge than building the main components of a working ICBM in the first place. Just how much help the North Koreans received in this area in the 1990s from scientists and engineers at Russia’s Makeyev Design Bureau – the source of R-27 technology – remains unknown. However, the 2010 BMDR Report reported that “proliferators” were deploying countermeasures, and treated “the transfer of advanced capabilities” from other countries as a serious and ongoing problem.”
[10]China, Rusia, Corea del Sur y Japón.
[11] El dilema de seguridad hace referencia a aquella situación donde la compra de nuevos armamentos por parte de un país determinado genera mayor desconfianza en los vecinos que le rodean. Como consecuencia, los vecino del país que acaba de armarse se sienten obligados a invertir mayores recursos en contrarrestar las nuevas capacidades del primer país, a su vez, forzando a que este se vea en la necesidad de volver a modernizar o aumentar sus arsenales, creando un armamentismo constante que merma la estabilidad y aumenta las posibilidades de un conflicto interestatal. Entonces ningún país está más seguro que antes de empezar la carrera. Jervis, R. “Cooperation under the Security Dilemma,” World Politics vol.30, no.2 (January 1978), pp. 167–174; and Jervis, R. Perception and Misperception in International Politics (Princeton, N.J.: Princeton University Press, 1978)
[14] http://english.chinamil.com.cn/ ““China "firmly" opposes DPRK's nuclear test; Yang summons ambassador” la nota menciona que:  "On Feb. 12, 2013, the DPRK conducted another nuclear test in disregard of the common opposition of the international community," said the statement, adding that "the Chinese government is firmly opposed to this act."”

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